Las habilidades sociales son el secreto del éxito en muchos puestos de trabajo. En una era en la que la automatización y la inteligencia artificial (IA) están cambiando las industrias, las cualidades humanas únicas son un activo.
Debido a los importantes cambios recientes, las habilidades sociales en el lugar de trabajo han pasado de ser meras características «adicionales» a convertirse en competencias básicas. Son los catalizadores que impulsan a las personas a prosperar, y en última instancia contribuyen al éxito de una empresa.
¿Qué son las habilidades sociales?
Las habilidades sociales, a menudo denominadas «habilidades interpersonales», son habilidades no técnicas relacionadas con la forma de trabajar. Estos rasgos y cualidades determinan cómo interactúas con los demás y cómo rindes en el trabajo.
Las habilidades sociales en el lugar de trabajo son necesarias para tener éxito en las relaciones, la comunicación, la resolución de problemas y la colaboración.
Las habilidades sociales de los empleados se diferencian de las habilidades técnicas, que se refieren a los conocimientos técnicos específicos y la experiencia necesarios para un trabajo o tarea concretos. Los conocimientos informáticos, el pensamiento de diseño, la planificación de proyectos, la programación y la gestión son habilidades técnicas.
A diferencia de las habilidades técnicas, que pueden definirse y medirse, las habilidades sociales son más subjetivas y difíciles de cuantificar.
Las «habilidades blandas» son un reflejo de la formación estructural del individuo. Por lo general, no se aprenden en las aulas universitarias, sino son el producto de la educación de los primeros años de vida, aunados a la capacidad de la persona para interpretar las situaciones, sopesarlas y acometerlas de acuerdo a su sensibilidad personal, sus valores y principios y especialmente, a su proyecto personal y profesional en marcha.
Trabajo en equipo. Característica más importante para el 72% de las empresas estudiadas y se basa en saber escuchar, hacer autocrítica, capacidad de análisis, etc.
Resolución de problemas o toma de decisiones. Se asocia a quienes poseen excelentes capacidades de liderazgo.
Organización y planificación. Consiste en la habilidad de asignar a cada tarea los recursos idóneos, así como distribuirlas y programarlas de acuerdo a metas.
Habilidades comunicativas. Esta competencia se considera más relevante en unas empresas que en otras.
Actitud positiva. Se trata de un comportamiento que contagia al resto.
Proactividad. Define a candidatos con iniciativa que buscan alternativas e impactan positivamente en la productividad de la organización.
Capacidad de empatía. Las empresas se fijan en la inteligencia emocional; en aquellos que comprenden lo que sienten los demás.
Honestidad y ética profesional. Se refiere a la lealtad y fidelidad del trabajador hacia la empresa.
Capacidad de adaptación a los cambios. Disposición para amoldarse a circunstancias cambiantes del entorno.
Tolerancia a la presión. Se trata de actuar de manera eficiente pese a las adversidades.
Manejo del Estrés Laboral. Capacidad de asumir y procesar el impacto que las presiones y los ambientes áridos de trabajo producen en las emociones y los estados de ánimo.































