Investigaciones recientes muestran que sólo al 38% de las personas les gusta salir de su zona de confort (Makinsey 2022). Cuando a estas personas se les presenta un cambio, piensan: «Oye, esto es muy emocionante».
Estas interpretaciones positivas del cambio dan como resultado reacciones emocionales positivas, como expectativa, felicidad y satisfacción, que resultan en una mayor productividad de los empleados.
El otro 62%, sin embargo, mira exactamente el mismo fenómeno e inmediatamente sienten miedo e incomodidad. Generalmente piensan: «Oh, maldición, este cambio tendrá un efecto negativo en el crecimiento de mi carrera»… «Perderé todo lo que he conseguido en estos años»…“Ya no haré lo que me gusta hacer”… o … «¿Posiblemente me sacarán de la empresa?».
En circunstancias normales, impulsar el cambio en el lugar de trabajo ya resulta todo un desafío. Hoy en día, la transformación del lugar de trabajo debe ser más ágil.
Los cambios recientes en las formas de trabajar juntos como empresa, incluido el trabajo remoto, los factores económicos y los avances tecnológicos, han significado que las empresas no tengan más remedio que revisar sus estrategias de éxito tanto a corto como a largo plazo.
En una encuesta realizada a casi 3.000 ejecutivos sobre el éxito de sus esfuerzos de transformación empresarial, McKinsey encontró que la tasa de fracaso era superior al 60%.
Las empresas tienen que actuar con rapidez y, como consecuencia, a veces los cambios se implementan sin una transición fluida, lo que supone un gran desafío tanto para las empresas como para los empleados.
Piénselo: los empleados (incluidos los líderes de equipo) tienen que adaptarse instantáneamente a nuevas formas de trabajar y comunicarse, mientras que los programas de gestión de cambios suelen tardar años en implementarse, ya sea el lanzamiento de una nueva tecnología o la implementación de una nueva organización interna.
Impulsar el cambio no significa solo equipar a los empleados con nuevo software o nuevas formas de comunicarse. Implementar el cambio requiere una fase de preparación, un plan de comunicación interna adecuado, programas de capacitación y evaluar el éxito y la iteración del programa.
OBJETIVOS DE LA CAPACITACIÓN
Aprender cómo y porqué la Gestión del Cambio mejora los resultados de la organización.
Aplicar conceptos, metodologías y herramientas de Gestión del Cambio basadas en estudio de casos, previendo situaciones futuras.
Desarrollar el liderazgo transformacional de los participantes para que fluyan en los aspectos fundamentales de la transformación y la Gestión del Cambio.
Reconocer los factores que afectan la toma de decisiones (procesos heurísticos, sesgos cognitivos, política, intereses, normas, etc.) y sus implicaciones en la solución de problemas.
Identificar estrategias y herramientas para intervenir la resistencia al cambio en las organizaciones.
Determinar los perfiles y tipologías de los colaboradores de una organización que puedan ejercer presión en el proceso de gestión del cambio.















