Entre sus principales consecuencias, la “felicidad en el trabajo” predice algunos resultados significativos, como una mayor productividad, más enfoque y rendimiento en el trabajo, mayor auto-control, mejores relaciones interpersonales, gestión del estrés laboral, más salud física y mental, desempeño sexual, así como una mayor longevidad (Pryce- Jones, 2019).
De esta manera, las personas que han logrado un nivel de entendimiento de sí mismos, transforman sus creencias, esto se refleja en sus pensamientos y hábitos, y como consecuencia han mostrado una mayor inclinación a provocar situaciones o escenarios novedosos, a la vez que se encuentran más determinados, responsables y comprometidos con el trabajo.
Como resultado, son personas sanas y más exitosas en su vida laboral, produciendo consecuencias más fructíferas para sus organizaciones.
La “felicidad en el trabajo” presenta al mundo como un lugar más seguro y permite que los individuos tomen decisiones más libremente y disfruten de una vida más sana. El impacto de la felicidad sobre la salud de los empleados, a menudo, se traduce en una reducción de ausentismo y licencias por enfermedades y, por lo tanto, en un mayor rendimiento laboral.

































































































































































































