La asertividad y la agresividad son dos maneras de ser y hacer que cualquier vendedor debe comprender, y conocer la diferencia entre ambas es esencial para el éxito. Sea asertivo cuando quiera construir relaciones y confianza con sus clientes, pero esté atento a no cruzar la línea hacia la agresividad, lo que puede incomodar a sus prospectos y posiblemente dañar sus relaciones.
Si es demasiado agresivo, dará la impresión de ser irrespetuoso y destruirá sus relaciones con los clientes. Adopte un enfoque agresivo en su gestión y administración de su proyecto de ventas (realice miles de llamadas, haga un seguimiento continuo, encuentre formas inteligentes de acercarse o negociar, etc.), pero no adopte un ángulo agresivo cuando hable con las personas, especialmente sus clientes. Realmente no lo apreciarán.
El ser humano es inconsciente por naturaleza. Sea consciente de su lenguaje corporal; su lenguaje corporal puede decir mucho sobre cómo se siente. Si se siente inquieto, resentido, preocupado o agresivo, su lenguaje no verbal lo reflejará. Sea consciente de su postura, expresiones faciales y tono de voz. Si parece agresivo, ajuste su lenguaje corporal en consecuencia y suavice los bordes. Intente igualar el lenguaje corporal de su cliente para que se sienta cómodo.






































































































































































