Si el tele-vendedor “comprehende” lo que impulsa al ser humano y las razones, algunas ocultas, que yacen detrás de nuestras decisiones, las ventas se convierten en un proceso menos árido y más fértil en oportunidades.
Cuando una empresa, una marca o un asesor identifica y desarrolla una estrategia para promover el aspecto emocional de sus productos y servicios, el deseo de hacer la compra es el que genera la urgencia, no la guerra del centavo, las características, ni la presión para que el negocio se haga efectivo.
La “tele-venta emocional” enmarca todas aquellas categorías de tipo anímico, interno, inconsciente, producto de las experiencias, creencias, intuiciones, proyecciones, sentimientos, deseos, necesidades, recuerdos, anhelos, prejuicios… todo esto a lo que llamamos el Ser…
¡La historia de nuestras vidas!
Nuestro taller de “televenta emocional” ofrece un extraordinaria oportunidad para incorporar una técnica de eficacia comprobada a través de las propuestas aportadas en la llamada Inteligencia Emocional, partiendo del autoconocimiento de sí mismo, la autorregulación y motivación, y a partir de esta piedra angular, el conocimiento e intimidad con el prospecto, usando una serie de instrumentos y habilidades para trabajar el proceso de persuasión desde la interioridad del ser y el sentir hasta la expresión del querer y necesitar… todo lo anterior activando los resortes de la voluntad humana.
La experiencia de compra y la lealtad del cliente son el primer beneficio de la “venta emocional”; esto incrementa las oportunidades estratégicas, el número de ventas y la consecuente rentabilidad de la empresa.
Las regulaciones del estado, la desinformación sistemática, la competencia feroz y el costo de vida, ejercen una presión formidable sobre el marketing, generando una cultura basada en el centavo y no en los atributos y beneficios intransferibles de las marcas.
Entonces… ¿Cómo pelear las batallas diarias para ganar la guerra?
Usando el teléfono, las redes sociales, el correo electrónico. LLamada tras llamada, negocio por negocio, prospecto por prospecto, cierre por cierre.
La “venta emocional” es un paso a paso sencillo que se adapta perfectamente a la llamada venta intangible de productos de futuro. Para el vendedor, permite transitar la venta de forma más natural como algo que está innato en su ser, porque es cercano a su experiencia de vida.
Adquirir todos estos conocimientos y destrezas asegura apuntar a diferenciarse en el “know how” de la empresa, la atención al cliente, construyendo una cultura de servicio emocional, humana y una mejora en la experiencia de compra del cliente, su satisfacción, fidelización y, por ende, una multiplicación de los beneficios para todos.








































































































































































































































