El enfoque de los años 70s de liderazgo transformacional se inició con James V. Downton en 1973, y fue ampliado por James Burns en 1978. En 1985, el académico Bernard M. Bass extendió aún más el concepto, haciendo énfasis en que el modelo de liderazgo transformacional es característico de los profesionales con una personalidad, visión y proyección tan sólidas que son capaces de generar cambios positivos en las percepciones, motivaciones y expectativas de los colaboradores que forman parte de sus equipos de trabajo.
Para Bernard Bass, las características de un líder transformacional, que lo distingue de otros estilos de liderazgo son:
Estimula la motivación y el desarrollo positivo de los seguidores.
Es ejemplo: Establece y desarrolla los estándares éticos dentro de la organización, y provoca lo mismo de los demás.
Fomenta un ambiente de trabajo, profundo, con valores, prioridades y estándares claros.
Despliega la cultura corporativa alentando a los empleados a pasar de una actitud de interés propio, a una mentalidad en la que trabajan por el bienestar y la abundancia de cada uno de los integrantes del equipo.
Traza la línea de congruencia, autenticidad, cooperación y la comunicación positiva, asertiva y abierta.
Proporciona acompañamiento, entrenamiento y tutoría, pero permite que los empleados tomen decisiones y se apropien de las tareas.








































































