






Es necesario cierto grado de confianza en uno mismo y asertividad para salir adelante y convertirse en un líder influyente.
Encontrar ese punto óptimo puede ser un desafío. Demasiado bajo y nunca te saldrás con la tuya; demasiado alto y tendrás más enemigos de los recomendables.
«Los líderes con buen juicio pero que carecen de asertividad son vistos como ineficaces…»
«Los líderes que carecen de buen juicio, pero muestran algún grado de asertividad son percibidos como mejores líderes…
Los mejores líderes son asertivos y tienen buen juicio.
Los líderes más eficaces y contundentes, están equipados con una variedad de habilidades: equilibran su inteligencia relacional y su asertividad formando conexiones positivas con personas en múltiples niveles de la organización y comunicándose clara y personalmente.
Como resultado, los percibimos más honestos, transparentes y con un mayor grado de probidad. Sin embargo, la asertividad requiere del Líder, una comprensión del contexto y la capacidad de evaluar el comportamiento y ajustarlo en consecuencia.
Se puede detectar al individuo asertivo en el trabajo. Tienen autoestima y no son arrogantes ni agresivos. Su lenguaje corporal es seguro y relajado, haciendo contacto visual y manteniendo un volumen normal al hablar.
Si bien tienen confianza en lo que dicen, los líderes asertivos demuestran tranquilad en medio de su firmeza y, en última instancia, se sienten cómodos comunicándose.
Lo más importante, es que no parecen superiores y hablan abiertamente de todo y con todos porque no poseen una agenda oculta.




























